LA MAGIA DE LA ESCRITURA

Siguiendo con la temática del artículo anterior, me pareció muy oportuno insistir en la investigación sobre el origen primero de la escritura en los documentos históricos que aportaron los arqueólogos, que aunque no son muchos, si los suficientes para intentar llegar a las causas primeras, a los primeros indicios de por donde discurrió el acto de comunicación a través de la escritura.

Obra de Nieves Prat

En un primer momento, me llamó profundamente la atención los hechos acaecidos sobre el pueblo hitita, su poderosa aparición y su pronta desaparición sin dejar muchos vestigios; más tarde, atrajo intensamente mi curiosidad la posible aportación de este pueblo a la magia de la escritura, dado su entronque dentro de la cultura indoeuropea para enlazar con los fenicios y los griegos.

Quiero apuntar que la escritura nació ante la necesidad de los pueblos económicamente poderosos (agrícolas, ganaderos o con transacciones mercantiles), a fin de controlar de manera exacta sus productos, sus beneficios o el resultado de sus operaciones, al menos, así lo demuestran las tablillas y los restos encontrados  y estudiados por los investigadores.

La piedra Rosetta encontrada por las tropas napoleónicas en la conquista de Egipto, hizo pensar al mundo científico, que el jeroglífico egipcio era un auténtico alfabeto, según desveló el padre de la egiptología Francis Champollión.

El gran imperio hitita, que existió a finales del tercer milenio o comienzos del segundo milenio antes de Cristo, llegó a ser la mayor potencia militar de Asia Menor, incluso, más poderoso que el egipcio del gran faraón Akhenatón. Un estado bien organizado, que dominó a todos los pueblos de Anatolia, especialmente en tiempos de su rey Subbiluliuma.

Los hititas fueron un pueblo poderoso, protagonistas de grandes acontecimientos históricos y grandes inventos: la metalurgia, la forja del hierro, gracias a las minas de este mineral encontradas en la actual Alepo, metal hasta entonces desconocido y que les hizo más fuertes, el carro de guerra…; se sintieron lideres con un rey invencible, por lo que no tiene una fácil explicación, que un imperio tan poderoso y con tantos medios quedara pronto catastróficamente y totalmente desmembrado en poco tiempo, hecho que me llamó la atención y atrajo más aún mi curiosidad.

Esta situación, me lleva a pensar, que la suerte de las lenguas y, sobre todo, la escritura han dependido en gran manera de la marcha de los acontecimientos históricos.

Los primeros contactos entre los indoeuropeos y los pueblos de Anatolia se remontan a comienzos del segundo milenio, cuando nuevos conquistadores se apoderaron del imperio hitita, dicen los arqueólogos que, gracias a presión de estos pueblos, la escritura hitita evolucionó a formas más modernas.

De esta manera, la escritura cuneiforme se fue expandiendo como un lenguaje internacional propio de las relaciones diplomáticas y embajadas por los diversos pueblos. Así llegaron a los hititas y éstos la utilizaron.

Los problemas de los primeros métodos de escritura cuneiforme hitita quedan fuera de nuestro campo de investigación; pero si sabemos que los jeroglíficos hititas estuvieron en uso en la mitad del segundo milenio, aunque como un método en cierto modo artificial de escritura: el poderoso imperio hitita estaba ya empleando en inscripciones bilingües la escritura de los pueblos vasallos suyos, aunque las lenguas empleadas no eran las de los hititas de Bogazköy como manifiestan los arqueólogos.

La escritura jeroglífica hitita tenía unos doscientos veinte signos aproximadamente: algunos ideogramas, otros fonéticos y otros silábicos. Escribían de derecha a izquierda o, a veces, de manera alternativa: mezclando reglones de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, lo que ya desde Heródoto se denominaba “bustrófedon”. Esta escritura no tiene influencia de otros pueblos, al parecer fue ideada como una escritura imperial de acuerdo con el sistema egipcio.

El investigador Diakonoff considera probable la adopción por los hititas de la escritura cuneiforme de los semitas, que éstos se la traspasaron a los hititas y, es casi seguro, que por mediación de ellos aprendieran los hititas el arte de escribir, adoptando por consiguiente la escritura cuneiforme inventada por los sumerios. Como consecuencia de esto, Anatolia se convierte en un importante centro cultural con el importante reino hitita.

Los hititas históricos no fueron propiamente una raza, sino una confederación de pueblos o tribus indígenas con una estructura social y política muy peculiar, donde el más importante era de estirpe indoeuropeo, originario del Caucaso, que se establecieron en Bogazköy.

Si partimos de la base de que los signos, las imágenes y los símbolos forman la base de cualquier sistema de escritura y de la magia de la comunicación, es obligado afirmar que los sumerios fueron los primeros en crear este sistema. El espacio que separa el pictograma del jeroglífico y finalmente del signo fonético es inmenso y ese salto ciertamente lo dieron los sumerios. La teoría de hacer que los signos-imágenes representan sonidos en lugar de objetos fue inspirado en el lenguaje sumerio.

Se está igualmente en lo cierto, si decimos que el sistema cuneiforme acadio fue el más exacto vehículo para transmitir el pensamiento por escrito, pero su gran desventaja y complicación está en que el número de signos utilizados era enorme: se trataba de un complicadísimo sistema de ideograma y signos silábicos.

He aquí la aportación de los hititas a la magia de la escritura: ellos habían adoptado el sistema cuneiforme, pero no se contentaron con escribir en el dialecto acadio. Los hititas conservaron todos los elementos característicos de éstos: los ideogramas, los signos silábicos, los determinativos y los complementos fonéticos, pero redujeron el número de los signos silábicos a unos ciento treinta para luego incorporar algunos ideogramas acadios.

El rey hitita no puso problemas al uso del acadio en las oficinas de su gobierno, pero, sin embargo, era denigrante para monumentos reales, en consecuencia, los hititas inventaron un sistema jeroglífico propio. Este sistema se basaba en la ya conocida estructura del cuneiforme de más de doscientos signos: cincuenta y seis fonéticos, silábicos y los demás son ideogramas. Las sílabas comenzaban siempre por una consonante y terminaban en vocal, pero mientras el valor de la consonante es fijo, el de la vocal es variable. Así empleaban dos tipos de escritura: la jeroglífica esculpida en piedra y una más creativa que se grababa en monumentos de menor importancia o tablillas.

Según esto, el principal valor de la escritura hitita estriba en que ilustra el ímpetu que se dio con la difusión de la práctica de escribir y el reconocimiento de su utilidad a la imaginación de los pueblos, para cuyos idiomas la escritura existente no servía. Más tarde con la fulminante caída del imperio hitita, el sistema jeroglífico hitita cayó en desuso y fue reemplazado por el arameo o fenicio hasta llegar a los griegos.

A modo de conclusión y resumen afirmamos que la escritura es un dibujo. La escritura ideográfica nació cuando se estableció la relación ante la representación pictográfica de un objeto y el objeto mismo. La escritura pictográfica sólo pudo realizarse en los lugares en que lo gramatical se reduce a lo mínimo.

Los hititas, según descubrimientos, desarrollaron una cultura especial, superior incluso a la del pueblo egipcio. Existen investigadores que afirman que Nefertiti podría ser de origen hitita, que el famoso busto de la misma podría ser una copia exacta de otro descubierto en excavaciones hititas, es más, aseguran que la gran revolución de Akhenatón fue fruto de influencia hitita, que en su tumba se encontraron vestigios desconocidos por los egipcios, con materiales desconocidos por ellos y propio de los hititas.

Por ello, igualmente, nos atrevemos a afirmar que la magia de la escritura moderna tuvo sus orígenes en la aportación del pueblo hitita.

1 Comment

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One Response to LA MAGIA DE LA ESCRITURA

  1. Mª BEGOÑA RUIZ RGUEZ.

    Buenos días, José Luis, de nuevo tengo la oportunidad de leer tu artículo, que me ha ayudado a refrescar conocimientos, me encanta. Todo conocimiento, antiguo o reciente, lo recibo con agrado y si es, como en este caso, referido a un tema de lengua, mejor que mejor. Gracias una vez más.Begoña.

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