LA PERFECCIÓN EN EL ARTE. EL LENGUAJE BIEN UTILIZADO

A propósito de los dos trabajos anteriores sobre: “El origen del lenguaje” y “La magia de la escritura” me apetecía mucho volver a escribir algo, dada la deuda que tenemos con él y porque no nos hemos molestado mucho en rendirle un merecido homenaje; me refiero a uno de los hijos ilustres de nuestra ciudad, uno más de esos personajes que mejor utilizó nuestra lengua para mayor gloria de nuestras letras alcalaínas, orgullo de cuantos en esta ciudad vivimos y nos consideramos herederos de las mismas; me estoy refiriendo: a aquel personaje que fue capaz de arrojar sus escritos al fuego por no considerarlos dignos, por no creerlos merecedores de la belleza y perfección que se merecían según su entender. Estoy hablando del alcalaíno Francisco de Figueroa, no lo confundamos con Lope de Figueroa maestre de los tercios españoles; estoy hablando de el llamado por sus contemporáneos y conocido después en la historia gracias a lo maravilloso de sus sonetos “El Divino”.

Obra de Nieves Prat

¿Quién era “El divino” por nombre Francisco de Figueroa? Un hijo de la ciudad de Alcalá de Henares, un hombre amante de su ciudad, en la que pasó mucho tiempo y a la que regresó después para morir, para hacerse tierra con la tierra que lo vio nacer y agua con las aguas del río Henares que la riega y al que cantó bellamente. Del ilustre linaje de los Figueroa, nacido sobre el 1536, aunque no todos los biógrafos se ponen de acuerdo en la fecha de su nacimiento, ni en la de su muerte.

El mismo don Esteban Azaña, en su Historia de Alcalá, es el primero en homenajearle y en reclamar un lugar más digno para este ilustre alcalaíno cuando dice: faltaríamos a un sagrado deber sino consignamos en estas páginas, en el capítulo en el que se da cuenta de la existencia del inmortal Cervantes, a otro hombre, hijo de la afortunada Compluto, que brilló cual esplendente aurora en el florido campo de la poesía. Compañero y amigo de Cervantes, hijo del mismo pueblo…” ¡Y hoy tan olvidado! Podríamos añadir nosotros.

Figueroa desde muy joven partió a Italia, donde recorrió varias ciudades, estudió la lengua del país y compuso varios poemas en dicha lengua, dejando buenas muestras de su buen hacer y ejemplos de bellos y perfectos escritos, demostrando la asimilación de su poesía como se ve en la Elegía I. Allí, fue soldado y cortesano, desempeñando, luego más tarde tareas diplomáticas por los Países Bajos con el conde de Terranova.

De vuelta a España se instala definitivamente en su amada ciudad de Alcalá de Henares, donde se dedica al estudio y perfeccionamiento de la lengua castellana entre los grandes maestros de la Universidad como Ambrosio de Morales, buena muestra de ello es la Epístola dedicada a éste “Sobre como hablar y pronunciar el castellano”-

Esta preocupación por el perfeccionamiento de la lengua, el grado que él mismo se exigía tan grande, que no quedando satisfecho con sus escritos, poco antes de morir, condenó al fuego toda su obra juvenil; ciertamente, parte de ella logró salvarse de las llamas gracias a su amigo Antonio de Toledo, señor de Pozuelo, que luego serían recogidas y editadas en Lisboa por Luis de Tribaldos; otros, al parecer, no vieron la luz hasta mucho más tarde, cuando el erudito Menéndez Pidal los arrancó del olvido en el que se encontraban.

¿Qué podemos decir de su estilo y perfección? Esteban Azaña dice “ que su poesía fue inimitable, mereciendo el calificativo de “El Divino”, que llegó a ser el modelo de la poesía en toda Europa y después de Petrarca, sólo él mereció el laurel de poeta sobre todos los que han cultivado el divino arte”.

Ciertamente, dicen los estudiosos, los que han profundizado en su obra, que la poesía de “El Divino” Figueroa es personal e independiente, de una cuidada elaboración, que sus raíces sólo se encuentran en Petrarca y Garcilaso, que el propio Cervantes lo admiró y nos mostró los dos seudónimos poéticos del poeta y su amada: “Tirsis y Filis”. Escribió Elegías y Glosas, Églogas y Canciones, pero donde más muestra la perfección de su poesía es en sus Sonetos.

Arsenio Lope, en su libro “Otras historias de Alcalá” habla de “El Divino”, de la belleza e importancia de sus composiciones poéticas diciendo: “que Cervantes, que al parecer tuvo una buena amistad con su paisano, le compara con el mismísimo Garcilaso de la Vega, que Lope de Vega le canta con los siguientes versos:

“….que en tanto que tu Henares

Llevare al Tajo sus cristales puros,

Consagrarán altares

A tu memoria de Alcalá los muros

Y como otro Perseo,

Serás de Atlante escudo Meduseo”

Que Francisco de Quevedo lo iguala a Herrera y lo califica con el nombre de “El Divino”.

Y concluya Arsenio Lope: “…a pesar de todo, El Divino Figueroa se encuentra en el olvido, esperando una mano que le ayude a salir del ostracismo cruel al que parece destinado”. Y añado yo: ahora que hemos celebrado el Centenario de Cervantes y el de Cisneros, no estaría nada mal un homenaje a este ilustre poeta alcalaíno, que fuéramos la mano de la que habla Arsenio, a fin de que no permanezca más tiempo en el olvido y se hagan realidad aquellos versos de Lope de Vega:

Consagraran altares

A tu memoria de Alcalá los muros…

No creo que Lope de Vega se refiera a estar colgado su nombre en una esquina de una calle que lleve su nombre. Algo más se merece El Divino Figueroa por parte de su ciudad a la que cantó y amó en sus poemas.

Si hemos hablado de magia de la escritura y lenguaje anteriormente, El Divino Figueroa es un claro ejemplo de ello, un poeta a estudiar para admirar el perfeccionamiento del mismo y el valor de lo por él escrito.

A quien corresponda: hagamos algo para dar a conocer y poner como ejemplo a nuestros jóvenes a este excelente poeta y a este notable hijo de nuestra ciudad.

Para concluir, trascribo una composición de Figueroa tomada de D. Esteban Azaña.

Cuitada navecilla,

Por mil partes hendida,

Y por otras mil veces rota y cascada,

Tirada ya a la orilla,

Como cosa perdida

Y aún de tus mismos dueños olvidada.

Por inútil dejada

En la seca ribera

Fuera del agua, y de las olas fuera;

¡Has de volver ahora!

Desamparada y sola

A recibir el mar de nuevo afrenta,

Y a guardar cada hora

Tras una y otra ola,

Una y otra cruel fiera tormenta!

Tendrás de nuevo cuenta

Si se enmarañará el cielo,

Si nace o muere el sol claro o con velo!

 

Hoy, me uno a la voz de Esteban Azaña, a la llamada de atención de Arsenio Lope Huerta y con ellos, todos unidos, exigimos un lugar más importante para otro de los hijos ilustres de nuestra ciudad, otro personaje cuyo nombre debería estar siempre presente en nuestras mentes y en la historia de Alcalá de Henares con letras grandes.

 

 

 

 

2 Comments

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2 Responses to LA PERFECCIÓN EN EL ARTE. EL LENGUAJE BIEN UTILIZADO

  1. Marisa Veguillas

    Gracias, José Luis, por estas letras con tu particular mención a esta gran figura alcalaína, de quien poco se ha dado a conocer. Recuerdo otro escrito tuyo de hace unos años, donde ya reclamabas un merecido homenaje a “El Divino”. ¡Ojalá se cumpla ese deseo!

  2. También yo José Luis me uno a vuestras voces, y añado a nuestro amigo Pedro Atienza (hoy precisamente mencionado en el telediario de la TVE 1). Juntos, rememoramos y homenajeamos a la figura intelectual y artística de “El Divino Figueroa” en el poemario ilustrado “Postales del Purgatorio”, dedicado a personajes singulares por diversas causas en la historia de la cultura occidental. En recuerdo de Figueroa y de Pedro adjunto el comienzo de su poema. Mi ilustración compañera de las palabras no la he podido pegar en este mensaje.

    FRANCISCO DE FIGUEROA, “EL DIVINO”, PIRÓMANO DE VERSOS
    Entre elegías, glosas y sonetos,
    Horacio me perdone,
    compuse muchos versos,
    quizás más de diez mil,
    Horacio me perdone.
    Ahora ya son pavesas, “polvo, ceniza y nada”,
    un holocausto lento de palabras borradas
    en la memoria de los hombres y en la mía
    por mor del fuego abrasador,
    que en rescoldo incendiado convierte los más hondo,
    la doliente voluta del olvido….
    Ahora agonizo en ellos,
    contumaz asesino de estrofas que me hicieron.

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